4 claves básicas para fortalecer el pensamiento estratégico

En línea con el artículo anterior ¿Táctica o Estrategia? …  entonces, ¿qué necesito para desarrollar el pensamiento estratégico?  ¿Cómo hago para no ser absorbido por el día a día?

Acá unas cortas sugerencias:

1. Tiempo para reflexionar: Si, suena evidente, pero difícilmente somos conscientes de aplicarlo.  Bajo el concepto de “productividad”, hemos eliminado el tiempo de pensar.  Date un tiempo para reflexionar antes de tomar decisiones.  ¿Quiénes están envueltos en la situación?  ¿Qué implica? ¿Qué riesgos hay? ¿Cuáles son las oportunidades y cuáles sus limitaciones?  Podría suceder que lo que en primera instancia sonaba a una buena decisión tal vez no lo es, y a la luz del cuestionamiento adecuado lo que sonaba riesgoso quizá es una buena movida.

2. Conecta los puntos:  Las personas estratégicas crean conexiones entre ideas, planes y personas, que otros no ven.  Al tener visión periférica y claridad sobre el largo plazo, las personas estratégicas ven el mundo como una interconexión de ideas y personas y encuentran oportunidades en esas intersecciones.  Estás pensando en alguna posible solución a una situación, ¿quiénes de otras áreas te pueden ayudar?  ¿qué otros departamentos interactúan con esos clientes, con esa coyuntura?  ¿se está desarrollando un producto relacionado?  Búscalos, reúnete e recopila toda la información disponible.

3. Cuestiónate:  Una de las costumbres que más daño puede ocasionarnos en nuestro desarrollo profesional es creer que siempre tenemos la razón.  Asegúrate de que tu mirada esté puesta a prueba constantemente.  Es peligroso rodearte de personas que estén de acuerdo contigo en todo ya que puedes caer en la trampa del “pensamiento de grupo”.  Cuando te rodeas de personas que piensan como tú es inevitable que terminen viendo las cosas de igual manera y pierdan detalles importantes.  Convoca a distintos perfiles en tu equipo, pon a trabajar en un proyecto a ingenieros, vendedores, personas del área de sistemas.  Las distintas perspectivas enriquecerán las alternativas de solución logrando establecer estrategias seguramente rentables en el largo plazo.

4. Ponte en acción: Alguna vez escuché a un jefe decir “Lo perfecto es enemigo de lo bueno”.  La parálisis por análisis es real, y evidentemente no te puedes quedar ahí.  Las posibilidades pueden ser ilimitadas pero el tiempo, el dinero y los recursos no.  Tomar decisiones sobre lo que harás y no harás es una parte fundamental de ser estratégico.  Decidir por abrir una puerta y cerrar otras requiere coraje y es en este punto donde tu habilidad de ser estratégico es finalmente puesta a prueba.

Los grandes líderes constantemente afilan sus competencias estratégicas cuestionando sus propios puntos de vista, escuchando otras miradas de la situación, rodeándose de un equipo con distintas áreas de experiencia y haciendo lo que se necesite para obtener otras perspectivas.

¿Quieres mayores alcances sobre esto?  Acá te dejo un artículo desarrollado por WOBI (World of Business Ideas) que puede también servirte: www.wobi.com/es/blog/los-seis-elementos-clave-del-pensamiento-estrategico

Deja un comentario

Your email address will not be published.

top